Entrevista con Una Curandera: Teresa Dovalpage PhD

Posted: Apr 21 2014

La raíz de la palabra curanderismo es precisamente “curar.” Este antiguo método de sanación se practica con ligeras variantes en toda América Latina y en algunas regiones de los Estados Unidos. En Cuba, por ejemplo, el curanderismo se suele asociar con la santería (que es una mezcla de religiones africanas y catolicismo) y se basa en la práctica de ritos africanos, mientras que en el suroeste de América del Norte ha recibido más influencia de las creencias nativo-americanas.


El curanderismo utiliza hierbas, masajes y oraciones, además de trabajar con la energía. Algunos curanderos se especializan en un campo determinado. Así, un hierbero se concentra en las propiedades curativas de las plantas medicinales, mientras que un sobador trata las enfermedades (a menudo problemas del estómago) con masajes o sobas, y un huesero se ocupa de los huesos quebrados. En muchos casos el curandero hace también una limpieza espiritual o limpia, sobre todo cuando se considera que la dolencia tiene una causa sobrenatural.


Teresa Bevin, M.A., M.Ed., es psicoterapeuta, escritora y profesora, y cree firmemente en la importancia de combinar la medicina tradicional con las artes alternativas de sanación como el curanderismo. “El cuerpo, por su naturaleza, tiende a curarse solo,” dice Bevin, “pero es posible que necesite ayuda para energizarse. Esto se puede lograr por medio de elementos internos como la oración, la meditación y la práctica de pensamientos positivos, y de elementos externos como hierbas, suplementos o actividades beneficiosas, por ejemplo el yoga, el Tai-Chi, etc.”


Para Patricia Padilla, curandera de extensa tradición familiar (ocho generaciones) que reside en Taos, Nuevo México, el curanderismo es un camino similar al escogido por un sacerdote o una monja. “No es algo que haces para ganarte la vida, sino un contrato con Dios,” explicó. Padilla fue criada por su abuela, que también era curandera. Iba con ella a visitar a los enfermos y desde niña fue testigo de sus poderes de sanación. Para Padilla el curanderismo es algo natural, como el primer idioma que uno aprende. “El curanderismo es mi lengua materna,” declaró.


Según Padilla, todos tenemos el poder de curar. “Tú ya eres curandera,” me dijo, clavándome sus ojazos oscuros y brillantes. “El curanderismo es un acto de recordar. Nuestros cuerpos recuerdan ahora dónde nuestras almas han estado antes, por lo que todas las personas poseen un conocimiento particular y profundo de cómo curarse. Nosotros las ayudamos a redescubrir ese conocimiento.”


Padilla dirigió una clínica situada en Lyons, Colorado, durante veinticinco años. Tiene un título en medicina oriental “que es la más parecida al curanderismo,” señaló. La mayoría de los pacientes de su clínica eran enfermos en fase terminal, pero muchos vivieron más tiempo del pronosticado por los médicos. “No por lo que yo hice,” dijo Padilla, “sino por lo que ellos mismos fueron capaces de recordar.”


Bevin está de acuerdo con ella. “La curación no se produce por voluntad del sanador,” dijo. “La curación se produce cuando el curandero o la curandera se deja guiar por la energía divina con el único propósito de ayudar a la sanación de un cuerpo que ha empezado a curarse por sí mismo. La curandera no busca ganar dinero o admiración, ni siquiera gratitud. La curación es en sí misma su recompensa. "

Parte 2 de la entrevista

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